miércoles 1 de diciembre de 2010

When The Saints Go Marching In

Me apetece porque hace tiempo que no toco ninguno de los grandes clásicos. Lo hice con Love For Sale, con Mack The Knife, y con The Way You Look Tonight entre otros y ahora he escogido uno de los temas que más me gustan del repertorio del Jazz de toda la vida: When The Saints Go Marching In, un tema que traspasó la frontera del Jazz y del Gospel, frontera por otra parte que en muchas ocasiones suele ser tan difusa que se entrelaza uniendo dos estilos que se alimentan mutuamente. Precisamente When The Saints Go Marching In es el claro ejemplo de esa conjunción. Nacida en el seno del Gospel traspasó la línea para instalarse cómodamente en el campo del Jazz, en especial el ragtime de New Orleans.

When The Saints Go Marching In, nacida probablemente en New Orleans como canto espiritual negro para las marchas fúnebres, es una tema de autor desconocido y de dominio público, motivo por el cual quizás se ha dado a decenas de versiones y adaptaciones, quizás también debido a su simplicidad. Aunque el músico que más la versionó y más hizo por llevarla al gran público fue Louis Armstrong, que la grabó en cerca de 40 álbumes en diferentes versiones. Siendo este motivo el más que probable desencadenante del éxito que tuvo y tiene y lo que la convirtió en un clásico del Jazz que, habitualmente, es interpretada por bandas dixieland. Armstrong, a su vez, fue uno de los pioneros en reconvertir viejos temas Gospel y adaptarlos a grandes bandas de Jazz de New Orleans.

Hubo una versión que a menudo se confunde con esta que se llama When The Saints Are Marching In, compuesta en 1986 por James Milton Black y Katherine Purvis, pero que en realidad nada tiene que ver con el tema que más tarde popularizó Louis Armstrong y que jazzstandards.com situa en el puesto 282 de la lista de estándares del Jazz. Incluso estudiosos de la música equivocaron sus análisis y creyeron que When The Saints Go Marching In fue el mismo tema creado por Black y Purvis, pero nada más lejos de la realidad. El tema que nos ocupa no tiene unos orígenes claros ni precisos.

Alrededor de 1938 fue el año en que Armstrong la lanzó para que fuera descubierta y consiguió que perdiera parte del tono apagado y triste que tenía en sus orígenes, para pasar a tener un ritmo trepidante que la hizo muy apetecible para las grandes bandas de dixieland Jazz. Parece ser que en los funerales de New Orleans, el féretro es (o era) acompañado en procesión camino del camposanto mientras se entona When The Saints Go Marching In en su forma de canto fúnebre para que, en pleno camino, el cortejo fúnebre vaya acelerando el tempo hasta llegar al ritmo trepidante del tema que el Gospel regaló al Jazz.

Aunque de composición realmente sencilla a nivel de música y letra, en los círculos de músicos de Jazz es llamado “El Monstruo” porque es el tema que la mayoría de gente conoce aunque no sean amantes del Jazz, así que los músicos temen que durante una audición el respetable pida esta canción una y otra vez. Así que para evitar que la gente lo solicite sin medida, en lugares como el famoso Preservation Jazz Hall si alguien quiere pedir a la banda que toque este tema deberá abonar 10$ para que el grupo lo toque sin reparos y sin malas caras. Cualquier otro tema bajo petición cuesta 1$ ó 2$, pero The Saints es tan conocido que los músicos están hartos de tocarlo. El público ama este tema mientras que los músicos lo odian.

Desde luego hay muchas versiones grabadas, incluidas las versiones de Louis Armstrong, que fue cambiando el tema con el paso del tiempo. De todas ellas, mi versión preferida es una que grabó el propio Armstrong con el genial actor Danny Kaye en una de las incursiones del primero en el mundo del cine. La película en cuestión es The Five Pennies (1958), que algún fenómeno de la época tradujo en España como Tu Mano En la Mía. En fin, sin comentarios. The Five Pennies es la biografía del trompetista Red Nichols, y en ella cuenta sus principios en el mundo de la música hasta que creó su banda Five Pennies. El propio Red Nichols puso la música a los solos de trompeta que simulaba interpretar Danny Kaye en la pantalla. La película se llevó 4 Oscars y además nos dejó esta pequeña obra de arte a dúo:



El tema ha sido grabado cientos de veces, entre otros por Judi Garland, Elvis Presley, e incluso, y si Dios fuera justo no lo hubiera debido permitir, por los Beatles. Otros grandes músicos se atrevieron con él, como Lionel Hampton, Nat King Cole, Harry James, Coleman Hawkings, Louis Prima, Jerry Lee Lewis, etc... Aunque allmusic.com tiene más de 2000 entradas para ese tema con todas las versiones que uno pueda imaginar y en casi todos los estilos, del Gospel al Jazz pasando por el Blues, el rock o el pop. Incluso Bruce Springsteen se atrevió a hacer una versión en directo, cosa que personalmente, se podría haber ahorrado. Bueno, así es la vida, tiene que haber para todos los gustos y de todos los colores.

Aunque eso sí, si se han hecho algunas grandes versiones del tema las encontraremos entre las muchas grabadas en directo por los músicos del Preservation Jazz Hall de New Orleans, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y que preveo visitar en cuanto ponga un pie en la ciudad del Jazz. Esos músicos llevan el tema que nos ocupa en la sangre porque esa música creció en su interior cuando poco a poco se iban impregnando de la magica del Jazz local, por eso esas versiones son punto y aparte. Pero, aunque como digo, si me tengo que quedar con alguna de ellas, la mía es la de Louis Armstrong y Danny Kaye. Esa versión de When The Saints Go Marching In es excepcional.



J. Coltrane

1 comentarios:

David C. dijo...

El video me ha fascinado (que buena versión realmente). Gracias por compartirlo. Éxitos en el concurso 20blogs.

Te invito a que conozcas mi blog en la sección de cine, se llama "Cine para usar el Cerebro"
http://cineparausarelcerebro.blogspot.com/