domingo 28 de diciembre de 2008

2008: Un Resumen Musical

Con el final del año es momento de hacer resumen de lo que, musicalmente, aconteció durante estos 12 meses de 2008. No ha sido un año de los de comprar muchos discos, ha sido un año de contención en la compra, de selección y adquisición sólo de los más necesario o imprescindible, que estamos en crisis. Este año 2008 se marchará dejando 39 discos nuevos en mi estantería de discos, una cifra bastante inferior a la de 2007, que fueron 54.

Este año, como suele pasar todos, han habido grandes descubrimientos y grandes decepciones. Es una cosa que ha pasado y, a pesar de internet, seguirá pasando aunque cada vez menos. El hecho de poder descargar un disco antes de comprarlo para ver qué tal es una buena manera de ahorrar un dinero si el disco resulta que no merecía la pena. De los artistas que conozco suficientemente bien ya no me preocupo en descargarlos porque ya sé que no me defraudarán, pero de los que no tengo mucha idea sí suelo hacerlo para llevar el disco en el iPod y entonces, si me convence, lo compro en la tienda.

Para mí las grandes decepciones de lo que he comprado este año han sido el disco en directo de Dianne Reeves, que es de lo peorcito que he oído. La artistas tiene discos geniales y una voz espectacular, pero el repertorio escogido para el directo deja mucho que desear, así como las versiones que hace de algunos temas clásicos. La otra decepción de este año ha sido el nuevo disco de los Yellowjackets, Lifecycle. La inclusión de una guitarra, nada más y nada menos que la de Mike Stern, ha sido lo que ha dejado al disco en un segundo plano para mí. Reconozco que es básicamente porque el estilo de Stern no me gusta. De todas maneras, como ya tengo comprobado con los Yellowjackets, sus discos entran sumamente despacio pero entran.

Otro de los artistas que sin ser una decepción, sí creo que ha bajado el listón bastante, ha sido Peter Cincotti, en su nuevo disco East Of Angel Town. Un supuesto (y apadrinado por él) clon de Harry Connick, Jr. ha degenerado en una música cada vez más pop que, sin estar mal, está muy lejos de lo que él puede hacer y además sabe hacerlo. De sus discos Jazz-pop ha ido cayendo el Jazz y sólo queda ya el pop. Otro de los que ha hecho menos de lo que sabe ha sido David Benoit en su disco Heroes. Como acostumbra el artistas americano mezcla grandes discos con otros muy insípidos y con poca energía, y éste es uno de ellos.

Como cada año he querido comprar algunos discos de Jazz clásico, de los grandes maestros, por eso este año me he hecho con algunas joyitas de Django Reinhardt, el Live at The Blue Note de Oscar Peterson, la serie completa de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong colaborando juntos para Verve, los master takes de la colaboración de Louis Armstrong y Duke Ellington, una recopilación de los mejores temas en directo de Ella Fitzgerald editada por Pablo Records en 1994, y como colofón a un año muy jazzístico, el disco con el que se me acabarían todos los adjetivos buenos del mundo, el Kind of Blue de Miles Davis. Lo tenía descargado desde hacía tiempo y finalmente lo compré.

También he continuado la compra de discos de mis artistas preferidos, de esos que siempre que sale un disco me falta tiempo para comprarlos. Es el caso de Will Downing y su After Tonight, que diría que es de lo mejorcito que ha editado en años, si no lo mejor. Teniendo en cuenta la alta calidad de los discos de este músico de voz barítona no está nada mal. Otro de esos grupos esciales es Incognito, que sigue con su producción bastante continua de discos, el de este año, Tales From The Beach ha dejado claro que el grupo sigue en la misma dirección de calidad extrema y sonidos funky de siempre. Quizás yo diría que con una pequeña falta de ideas después de tanto tiempo. A pesar de todo, y como siempre, un gran disco.

Tampoco han faltado los últimos discos de Fourplay, de Everette Harp, Joe Sample & Randy Crawford, Earl Klugh, David Sanborn y Richard Bona, todos ellos ya grandes iconos musicales para mí. Sin grandes novedades en ellos, simplemente el hecho remarcable que Sanborn con su Here & Gone sigue madurando en su estilo de Jazz, ya dejando más de lado el más dulzón que hacía hace años por uno de más calidad. El regreso de Earl Klugh con uno sus discos marca de la casa ha sido una noticia genial, porque aunque tras bastantes años fuera del mercado regresó con uno de solo guitarra en el que no llegó a dar el mejor nivel que él tiene, en cambio en The Spice Of Life sigue sonando a Klugh, sin cambios notables, pero sí realmente bueno como siempre.

El año que marcha ha visto el descubrimiento de dos grandes artistas para mí. Uno, Keith Jarrett, es un gran icono en el Jazz desde hace decenas de años pero al que no le había prestado mucha atención. Este año le he dedicado dos discos (Setting Sessions y My Foolish Heart) en directo que son excepcionales y en los que el músico demuestra un nivel insuperable. El otro, Marcin Wasilewski, de origen polaco fue un chorro de aire fresco cuando llegó este año a mis oídos. Descubrí January por casualidad en una tienda de música de París y me dejó en shock. Lo compré y un poco más tarde me hice con su primer disco Trio. Ambos discos son relajantes y muy inspiradores, para momentos especiales.

Otros descubrimientos han sido el del DJ y músico frnacés llamado Llorca, New Comer es un disco de 2002 que suena terriblemente bien y que mezcla el mejor Jazz con una buena dosis de electrónica y house que lo hacen imprescindible para el que le guste el Acid Jazz. Otra gran sorpresa este año ha sido Wayne Brady y su A Long Time Coming, aterrizó en mi mente por casualidad mirando cosas por internet y cuando paseando por New York lo vi en una tienda me lo quise llevar de recuerdo de una de las ciudades más increíbles del mundo. El disco es un buena mezcla de Soul con pequeños toques Jazz. Y fue también en NY donde conocí a Jerry Douglas y su directo en el Blue Note. Allí compré el disco Glide (que me firmó en su camerino) porque me gustó su forma de tocar el dobro y porque aquella fue una de las mejores noches de mi vida musical y personalmente hablando.

No he olvidado el Acid Jazz en este año, si es que aún existe eso, en lo que ha dado de sí este año. He vuelto a las andadas con Incognito como decía antes, además de descubrir en Amazon de Alemania que Count Basic, el grupo del austríaco Peter Legat tenía nuevo disco en el mercado, Love & Light, disco que me daba un poco de miedo tras los dos últimos un poco descafeinados del grupo. Aún sin volver al 100% con un sonido muy Acid Jazz, sí han regresado a los orígenes en un 80%. Otra de las adquisiciones importantes fue el disco de Koop titulado de la misma forma. Ellos son suecos y mezclan a las mil maravillas Jazz y electrónica, creando un sonido muy partícular y con colaboraciones tan interesantes como la de Earl Zinger (vocalista de Galliano) y Terry Callier.

Este año ha sido la consolidación de otros artistas como John Gorka y David Wilcox. Ambos de la escuela del genial James Taylor, por lo que tienen unas raíces marcadamente folk/rock. Las voces de los dos músicos son suaves y aterciopeladas y con la calidad de la composición han conseguido hacerse un sitio en mi discografía más orientada a otros estilos. Y también ha sido momento para el regreso de otros que hacía tiempo que no compraba como Ken Navarro, uno de esos músicos que no varía ni un ápice su estilo pero que, a pesar de eso, consigue un nivel en sus discos excepcional, aunque hay que decir que The Grace Of Summer Light es su disco más diferente en años.

En New York aproveché también para hacerme con lo último de Sadao Watanabe, del que no compraba nada desde hacía mucho tiempo porque no es fácil encontrar música del genial altoista japonés aquí en Barcelona. Basie's At Night es un disco en directo con un sonido muy fresco que demuestra que Sadao es mayor pero musicalmente no lo parece. La vuelta de Eric Benet (Love & Life) y de Tony Rich (Exist) también han sido un empujón en el apartado más Soul de mi discografía, y aunque no son discos espectaculares sí tienen buena calidad.

Y para pocas cosas más ha dado tiempo el 2008. Ha sido un año que ha pasado volando gracias a la buena música que he comprado y gracias al tiempo que he pasado escuchándola. Veremos qué es lo que nos depara el 2009 en el aspecto musical y veremos si la crisis acaba de hundir una indústria que, y no será por mi aportación, parece que cada día está más sumida en la pérdida de ventas por culpa (o gracias) a internet. Pero para eso habrá que esperar todo un año. Feliz 2009!!!



J. Coltrane

3 comentarios:

Cristina dijo...

Acabo de empezar un blog y mientras buscaba algunos otros para ver sugerencias me he encontrado con el tuyo.
Me ha parecido muy interesante todo lo que has puesto y por supuesto, te felicito!!

Eduard Puignou dijo...

Discrepo de tu comentario sobre Dianne Revees, aunque haces referencia a un directo y esta mujer sacó un disco de estudio en 2208, un buen disco más como todo lo que publica. Elegancia en la interpretación.

J. Coltrane dijo...

Eduard, no me malinterpretes en relacion a mi comentario sobre dianne reeves, a mi me parece una artista como la copa de un pino y tiene una voz espectacular, pero creo que desde mi punto vista ese disco en directo es bastante flojo, aunque solo es un punto de vista.