Me meo toa con la noticia de que los Beatles regresan por todo lo alto, otra vez. No sé, igual hace muchos meses de su último regreso, pero yo al oír el Yellow Submarine y el Imagine tengo la sensación de que fue ayer mismo que salió a la venta el enésimo Best of de los chicos de Liverpool. Joder, esto ya lo he vivido. La diferencia es que esta vez, al menos, ni vienen en disco doble, ni en vinilo, ni en MP3 ni ná, vienen remasterizados y supermineralizados, con un sonido más puro, digamos.
Es curioso que lo vendan con esa propaganda porque ahora que va todo cristo con su reproductor de MP3 y su música bajada del eMule o del Ares, por lo que, en general, al populacho se la trae floja si el emepetrés de turno viene remasterizado, microprocesado, multiplexado o como coño venga, porque mientras se oiga y sea gratis, tira palante. Así pues, viene EMI y dice que estos discos, material inédito a parte, llevan una remasterización de mil pares de kilobits para que los amantes de los Beatles disfruten y se pongan palote con esos temazos en estado puro.
Y digo yo que parte de la gracia de los Beatles será oírlos en plan sucio, como fueron grabados hace tropecientos mil años ¿no?, con sus refritos de fondo del vinilo y el correr de la cinta de cromo. Pero parece ser que no, que ahora los queremos que se oigan tan bien que nos hagan irnos de baretas en cuanto el submarino amarillo empiece a sonar. En fin, tengo dudas de cómo sonará John Lennon cuando le limpien todos los ruiditos añadidos en el original. Dios, qué miedo... Siendo (muy) fino, nos vamos a estremecer de la emoción.
Pero cuando he estado a punto de quedarme sin echar gota ha sido cuando he leído que además esta vez vienen con videojuego incluido, el acabose. Lo bueno del asunto es que el videojuego va de tocar los distintos instrumentos entre la infinidad de joyas de la discografía biteliana. Uno dice que bueno vale, un videojuego, pero que vaya de "tocar" instrumentos cuando si algo no hacían los Beatles era tocar nada que tuviera forma de instrumento, basicamente porque no sabían, pues manda cojones.
Y es que como ya dije una vez, los Beatles (o Bitels, según semire), serán mi grupo incógnita por los siglos de los siglos. Francamente nunca entenderé su éxito ni que la gente hoy en día siga perdiendo la chaveta por comprar de nuevo las cancioncitas de Lennon y su hueste, que ya las hemos oído medio millón de veces, como mínimo. Pero hay que reconocer, siendo justos, que para no saber cantar, ni saber tocar, ni saber nada de nada de música, no lo han hecho mal. Sobre las letras, pues hombre, como en botica, un poco de todo.
La cuestión es que yo los hacía medio enterrados y resulta que sólo estaban de parranda a la espera de clavarnosla por la espalda con esta nueva entrega remasterizada, que aunque parezca mentira siguen habiendo cosas por editar. Espero que al menos esta vez ya hayan sacado todo el material que les quedaba a los señores de EMI en los cajones de la discográfica, porque otro lanzamiento de discos, con su consiguiente repaso de los mejores temas ya no sé si lo podría soportar. Pero me asalta una duda: ¿tendrán ya en mente una edición remasterizando lo remasterizado?
Pero ya me puedo olvidar del asunto, porque estos días, en la tele, la prensa y la radio nos volverán a dar por saco con el maldito submarino ese, seguro. Espero que al menos esta vez en EMI, aunque no creo, cojan la llavecita del cajón que pone Beatles y la escondan bien para que nadie dé con ella en los próximos 20 años. Mientras tanto, tendremos que aguantar la tortura a la que nos van a someter, aunque eso sí, si nos tienen que torturar, al menos que la tortura sea remasterizada.
J. Coltrane
Es curioso que lo vendan con esa propaganda porque ahora que va todo cristo con su reproductor de MP3 y su música bajada del eMule o del Ares, por lo que, en general, al populacho se la trae floja si el emepetrés de turno viene remasterizado, microprocesado, multiplexado o como coño venga, porque mientras se oiga y sea gratis, tira palante. Así pues, viene EMI y dice que estos discos, material inédito a parte, llevan una remasterización de mil pares de kilobits para que los amantes de los Beatles disfruten y se pongan palote con esos temazos en estado puro.
Y digo yo que parte de la gracia de los Beatles será oírlos en plan sucio, como fueron grabados hace tropecientos mil años ¿no?, con sus refritos de fondo del vinilo y el correr de la cinta de cromo. Pero parece ser que no, que ahora los queremos que se oigan tan bien que nos hagan irnos de baretas en cuanto el submarino amarillo empiece a sonar. En fin, tengo dudas de cómo sonará John Lennon cuando le limpien todos los ruiditos añadidos en el original. Dios, qué miedo... Siendo (muy) fino, nos vamos a estremecer de la emoción.
Pero cuando he estado a punto de quedarme sin echar gota ha sido cuando he leído que además esta vez vienen con videojuego incluido, el acabose. Lo bueno del asunto es que el videojuego va de tocar los distintos instrumentos entre la infinidad de joyas de la discografía biteliana. Uno dice que bueno vale, un videojuego, pero que vaya de "tocar" instrumentos cuando si algo no hacían los Beatles era tocar nada que tuviera forma de instrumento, basicamente porque no sabían, pues manda cojones.
Y es que como ya dije una vez, los Beatles (o Bitels, según semire), serán mi grupo incógnita por los siglos de los siglos. Francamente nunca entenderé su éxito ni que la gente hoy en día siga perdiendo la chaveta por comprar de nuevo las cancioncitas de Lennon y su hueste, que ya las hemos oído medio millón de veces, como mínimo. Pero hay que reconocer, siendo justos, que para no saber cantar, ni saber tocar, ni saber nada de nada de música, no lo han hecho mal. Sobre las letras, pues hombre, como en botica, un poco de todo.
La cuestión es que yo los hacía medio enterrados y resulta que sólo estaban de parranda a la espera de clavarnosla por la espalda con esta nueva entrega remasterizada, que aunque parezca mentira siguen habiendo cosas por editar. Espero que al menos esta vez ya hayan sacado todo el material que les quedaba a los señores de EMI en los cajones de la discográfica, porque otro lanzamiento de discos, con su consiguiente repaso de los mejores temas ya no sé si lo podría soportar. Pero me asalta una duda: ¿tendrán ya en mente una edición remasterizando lo remasterizado?
Pero ya me puedo olvidar del asunto, porque estos días, en la tele, la prensa y la radio nos volverán a dar por saco con el maldito submarino ese, seguro. Espero que al menos esta vez en EMI, aunque no creo, cojan la llavecita del cajón que pone Beatles y la escondan bien para que nadie dé con ella en los próximos 20 años. Mientras tanto, tendremos que aguantar la tortura a la que nos van a someter, aunque eso sí, si nos tienen que torturar, al menos que la tortura sea remasterizada.
J. Coltrane
































